pittima
La pittima
(Letra en ligur, dialecto genovés)    

Cosa ghe possu ghe possu fâ
se nu gh'ò ë brasse pe fâ u mainä
se infundo a e brasse nu gh'ò ë män du massacán
e mi gh'ò 'n pûgnu dûu ch'u pâ 'n niu
gh'ò 'na cascetta larga 'n diu
giûstu pe ascúndime c'u vestiu deré a 'n fiu.

E vaddu in giù a çerca i dinë
a chi se i tegne e ghe l'àn prestë
e ghe i dumandu timidamente ma in mezu ä gente
e a chi nu veu däse raxún
che pâ de stránûä cuntru u trun
ghe mandu a dî che vive l'è cäu ma a bu-n mercöu.

Mi sun 'na pittima rispettä
e nu anâ 'ngíu a cuntâ
che quandu a vittima l'è 'n strassé
ghe dö du mæ.

¿Qué puedo hacer
si no tengo brazos de marinero
si al final de los brazos, no tengo manos de albañil
y mis puños duros como los nidos,
mi tórax tiene la anchura de un dedo
lo justo para esconderme con el traje tras un hilo?.

Y voy por ahí pidiendo los dineros
a quien se los tiene y se los prestaron
y se los pido tímidamente, pero en medio de la gente
y a quien no quiere entrar en razones
que parece que estornude contra un trueno
le mando decir que vivir es caro pero barato.

Yo soy una pittima respetada
así que no lo contéis por ahí 
pero cuando la víctima es un pobre desgraciado,
yo le doy del mío.

     
    (Traducción José Antonio)
     

La Pittima es un personaje de la antigua Génova al que los ciudadanos acaudalados,  le asignaba la ardua  tarea de exigir a los morosos insolventes,  el dinero adeudado; es decir una especie de "hombre del frac" actual.

La Pittima era en la Génova de entonces un marginado social que, por sus precarias cualidades física, no tenía muchas más posibilidades laborales que la de Pittima; el final de la canción nos desvela la gran humanidad de este que llega al punto  de dar lo que puede de lo suyo a quien no puede pagar.

Después de la historia muy mediterránea de "Sinàn Capudàn Pascià", volvemos a la ciudad, a Génova, por supuesto. Aquí nos encontramos con un personaje de aquellos que con mucho gusto evitaríamos. Es un verdadero y justo recaudador de créditos no pagados, la figura de la "pittima".

Así es como Fabrizio la presenta: "La 'pittima', hoy en día se le considera una persona fatigosa, estricta e implacable en su determinación, a la que se le dió la tarea en la antigua Génova de cobrar las deudas de los acreedores insolventes. El personaje es el resutldo de una 'marginación social (al menos como lo describo) principalmente debido a sus deficiencias físicas: ¿Qué puedo hacer / si no tengo brazos de marinero / si al final de los brazos / no tengo manos de albañil / y mis puños duros como los nidos / mi tórax tiene la anchura de un dedo / lo justo para esconderme con el traje tras un hilo?.

Este es el lamento de quienes han sido forzados por una naturaleza que no es benevolente a elegir, para sobrevivir, un trabajo que sin duda es impopular. Dice una canción bretona de 1400: "No iré a pescar porque estoy un poco cojo, esto no me impide amar el mar como los viejos". Entonces me imaginé a mi mismo como un pájaro que no puede abrir sus alas y está destinado a alimentarse de los desechos del patio".

La 'pittima' de Fabrizio se da cuenta de que es impopular, pero se justifica a sí mismo por no haber tenido muchas otras opciones, limitado como estaba por su físico que una naturaleza poco generosa le había reservado.

La primera parte de la canción está completamente dedicada a esta explicación: los brazos débiles, el tórax fino. Luego, el protagonista cuenta cómo hace su trabajo. Sin violencia, recordando tímidamente a los acreedores que deben pagar. La única táctica que usa es pedir los créditos entre la multitud, para que los acreedores, avergonzados, paguen. Y si alguien protesta le recuerda que vivir es caro, pero es barato para quienes piden dinero prestado sin devolverlo. Al final se asoma algo de humanidad, cuando la 'pittima' dice que, si se da cuenta de que el acreedor es un hombre pobre, pone de su propio dinero

Aunque para describir al personaje se le ha ubicado en Génova, con poco esfuerzo se puede imaginar a personas con la misma tarea ingrata en todas las ciudades del Mediterráneo y más allá. La música de esta pieza se basa principalmente en percusión y bouzoki.

"Il libro del mondo. Le storie dietro le canzoni di Fabrizio De André" (Walter Pistarini)

 
Versiones de la canción:
     - Creùza de mä (1984) (Estudio)
     - Concerti (1991)
     - I concerti 1992/1993 - "In teatro" (2013)