Tre madri
Tres madres
Madre di Tito:
    "Tito, non sei figlio di Dio,
    ma c'è chi muore nel dirti addio
".

Madre de Tito
    «Tito, no eres hijo de Dios,
    pero hay quien muere diciéndote adiós».

     
Madre di Dimaco:
    "Dimaco, ignori chi fu tuo padre,
    ma più di te muore tua madre
".
Madre de Dímas
    «Dímas, ignoras quién fue tu padre,
    pero más que tú muere tu madre».
     
Le due madri:
    "Con troppe lacrime piangi, Maria,
    solo l'immagine d'un'agonia:
    sai che alla vita, nel terzo giorno,
    il figlio tuo farà ritorno:
    lascia noi piangere, un po' più forte,
    chi non risorgerà più dalla morte
".
Las dos madres:
    «Con muchas lágrimas lloras, María,
    solo la imagen de una agonía:
    sabes que a la vida, el tercer día,
    tu hijo ya volverá:
    déjanos llorar, algo más fuerte,
    a quien no resurgirá más de la muerte».
     
Madre di Gesù:
    "Piango di lui ciò che mi è tolto,
    le braccia magre, la fronte, il volto,
    ogni sua vita che vive ancora,
    che vedo spegnersi ora per ora.
    Figlio nel sangue, figlio nel cuore,
    e chi ti chiama - Nostro Signore -,
    nella fatica del tuo sorriso
    cerca un ritaglio di Paradiso.
    Per me sei figlio, vita morente,
    ti portò cieco questo mio ventre,
    come nel grembo, e adesso in croce,
    ti chiama amore questa mia voce.
    Non fossi stato figlio di Dio
    t'avrei ancora per figlio mio
".
  Madre de Jesús:
    «Lloro de él cuanto me han quitado,
    los brazos finos, la frente, el rostro,
    toda su vida que vive aún
    que veo apagarse hora a hora.
    Hijo en la sangre, hijo en el pecho,
    y quien te llama "Nuestro Señor",
    en el cansancio de tu sonrisa
    busca un retal del Paraíso.
    Para mí eres hijo, vida que muere,
    te llevó ciego éste mi vientre,
    como en el regazo, y ahora en la cruz,
    te llama amor ésta mi voz.
    Si no hubieras sido hijo de Dios
    igual serías hijo mío».
     
    (Traducción Mercedes Sanchez Marco / Ana Urrutia)
     

Los nombres de los dos ladrones, Tito (Dimas en español) y Dumaco, y también el concepto de "Buen Ladrón" provienen del "Evangelio de la infancia árabe-sirio", en el cual se narra un trasfondo importante. La Sagrada Familia está en camino a Egipto para escapar de la ira de Herodes y a lo largo del camino ocurren sucesos milagrosos. En un momento "en el camino, ven en su ir a dos bandidos durmiendo, y con ellos una multitud de bandidos, sus compañeros, que estaban igualmente dormidos". "Los dos bandidos con los que se tropezaron se llamaban Tito y Dumaco". Tito le dijo a Dimaco: 'Por favor, te pido que les dejes libres y asegúrate de hacerlo de tal manera que nuestros camaradas no se den cuenta'. Y como Dimaco se oponía, Tito se lo volvió a decir: 'Acepta cuarenta dracmas míos, y toma esto como prenda', y mientras tanto le entregó la venda que tenía ceñida". Jesús niño profetiza entonces su reunión en la cruz treinta años más tarde.

Esta canción, con el lamento sincero de las tres madres y el arpegio de piano (violín en la versión In Concerto) de fondo, es quizás el punto más emotivo de todo el álbum. Las tres madres lloran a sus hijos. Las madres de los dos ladrones casi reprenden a María por su desesperación, porque para sus hijos no habrá resurrección.

Pero María - debajo de la cruz - es antes que nada madre, con todas las obsesiones que tienen las madres, y no puede evitar llorar y gritar: "Si no hubieras sido hijo de Dios / igual serías hijo mío".

"Il libro del mondo. Le storie dietro le canzoni di Fabrizio De André" (Walter Pistarini)

 
Versiones de la canción:
     - La Buona Novella (1970)  (Estudio)
     - In Concerto (1999)