Delitto di paese
(traduzione di "L'assassinat” di G.Brassens)

  Delito de pueblo
(traducción de "L'assassinat” de G.Brassens)
     

Non tutti nella capitale sbocciano i fiori del male
qualche assassinio senza pretese
                abbiamo anche noi in paese
qualche assassinio senza pretese
                abbiamo anche noi qui in paese

Aveva il capo tutto bianco
                ma il cuore non ancor stanco
gli ritornò a battere in fretta per una giovinetta
gli ritornò a battere in fretta per una giovinetta

Ma la sua voglia troppo viva subito gli esauriva
in un sol bacio e una carezza l'ultima giovinezza
in un sol bacio e una carezza l'ultima giovinezza

Quando la mano lei gli tese triste lui le rispose
d'essere povero in bolletta
                lei si rivestì in fretta
d'essere povero in bolletta
                lei si rivestì in fretta

E andò a cercare il suo compagno
                partecipe del guadagno
e ritornò col protettore dal vecchio truffatore
e ritornò col protettore dal vecchio truffatore

Mentre lui fermo lo teneva sei volte lo accoltellava
dicon che quando lui spirò la lingua lei gli mostrò
dicon che quando lui spirò la lingua lei gli mostrò

Misero tutto sotto sopra senza trovare un soldo
ma solo un mucchio di cambiali e di atti giudiziali
ma solo un mucchio di cambiali e di atti giudiziali

Allora presi dallo sconforto e dal rimpianto del morto
s'inginocchiaron sul povero uomo
                chiedendogli perdono
s'inginocchiaron sul povero uomo
                chiedendogli perdono

Quando i gendarmi sono entrati
                piangenti li han trovati
fu qualche lacrima sul viso a dargli il paradiso
fu qualche lacrima sul viso a dargli il paradiso

E quando furono impiccati volarono fra i beati
qualche beghino di questo fatto fu poco soddisfatto
qualche beghino di questo fatto fu poco soddisfatto

Non tutti nella capitale sbocciano i fiori del male
qualche assassinio senza pretese
                abbiamo anche noi in paese
qualche assassinio senza pretese
                abbiamo anche noi qui in paese

 

No todas en la capital florecen las flores del mal
algunos asesinatos sin pretensiones
                también tenemos en el pueblo
algunos asesinatos sin pretensiones
                también tenemos aquí en el pueblo

Tenía la cabeza toda blanca
                 pero el corazón todavía no cansado
regresó para golpearlo de improviso por una joven
regresó para golpearlo de improviso por una joven

Pero su deseo, demasiado vivo, pronto se agotó
en un solo beso y una caricia la última juventud
en un solo beso y una caricia la última juventud

Cuando (ella) le dió la mano, triste (él) le respondió
ser pobre, estar sin blanca.
                 Ella se volvió a vestir a toda prisa
ser pobre, estar sin blanca.
                 Ella se volvió a vestir a toda prisa

Y (ella) se fue a buscar a su compañero
                participe de ganancias
y volvió con protección al viejo estafador
y volvió con protección al viejo estafador

Mientras de pies le sostenian seis veces le apuñalaron
dijeron que cuando expiró, la lengua (ella) le sacó
dijeron que cuando expiró, la lengua (ella) le sacó

Pusieron todo patas arriba sin encontrar un penique
salvo un montón de facturas y requerimientos judiciales
salvo un montón de facturas y requerimientos judiciales

Luego presos de desesperación y lamento por el muerto
Se arrodillaron sobre el pobre
                 pidiéndole perdón
Se arrodillaron sobre el pobre
                 pidiéndole perdón

Cuando los gendarmes entraron
                llorando les encontraron
algunas lágrimas en su rostro para darles el paraíso
algunas lágrimas en su rostro para darles el paraíso

Y cuando fueron ahorcados, volaron entre los beatos
algún devoto de este hecho quedó poco satisfecho
algún devoto de este hecho quedó poco satisfecho

No todas en la capital florecen las flores del mal
algunos asesinatos sin pretensiones
                también tenemos en el pueblo
algunos asesinatos sin pretensiones
                también tenemos en el pueblo

     
L'assassinat
(George Brassens)
  El asesinato
     
C'est pas seulement à Paris
que le crime fleurit
Nous, au village, aussi, l'on a
de beaux assassinats

Il avait la tête chenue
et le cœur ingénu
Il eut un retour de printemps
pour une de vingt ans

Mais la chair fraîch', la tendre chair
mon vieux, ça coûte cher
Au bout de cinq à six baisers
son or fut épuisé

Quand sa menotte elle a tendue
triste, il a répondu
Qu'il était pauvre comme Job
Elle a remis sa rob'

Elle alla quérir son coquin
qu'avait l'appât du gain
Sont revenus chez le grigou
faire un bien mauvais coup

Et pendant qu'il le lui tenait
elle l'assassinait
On dit que, quand il expira
la langue ell' lui montra

Mirent tout sens dessus dessous
trouvèrent pas un sou
Mais des lettres de créanciers
mais des saisies d'huissiers

Alors, prise d'un vrai remords
elle eut chagrin du mort
Et, sur lui, tombant à genoux,
ell' dit : " Pardonne-nous ! "

Quand les gendarm's sont arrivés
en pleurs ils l'ont trouvée
C'est une larme au fond des yeux
qui lui valut les cieux

Et le matin qu'on la pendit
ell' fut en paradis
Certains dévots, depuis ce temps
sont un peu mécontents

C'est pas seulement à Paris
Que le crime fleurit
Nous, au village, aussi, l'on a
de beaux assassinats
  No es solamente en París
donde florece el crimen,
Nosotros, en el pueblo, también tenemos
bonitos asesinatos.

Él tenía la cabeza cana
y el corazón ingenuo,
Y volvió a vivir una primavera
por una de veinte años.

Pero, la carne fresca, la carne tierna
mi viejo amigo, cuesta cara.
Al cabo de cinco o seis besos
su oro se había acabado.

Cuando ella tendió su manita,
triste, y él respondió
Que era pobre como Job,
Ella se volvió a poner su vestido.

Ella fue en busca de su chulo
que tenía afán de lucro.
Volvieron a casa del tacaño
a cometer una fechoría.

Y mientras que él lo sujetaba
ella lo asesinó.
Dicen que cuando expiraba
la lengua ella le enseñaba.

Buscaron por todas partes
y no encotraron una moneda,
Sino letras de acreedores
sino embargos de ujieres.

Entonces, sintiendo remordimientos de verdad,
tuvo pena del muerto,
Y sobre él, cayendo de rodillas,
dijo: “¡Perdónanos!”

Cuando la guardia civil llegó
la encontraron llorando.
Fue una lágrima en el fondo de sus ojos
lo que le valió el cielo.

Y la mañana que la colgaron,
ella fue al paraíso.
Algunos devotos, desde entonces
están un poco descontentos.

No es solamente en París
donde florece el crimen,
Nosotros, en el pueblo, también tenemos
bonitos asesinatos.
     
    Traducción francés - "George Brassen en español"