Le passanti
(traduzione di “Les Passantes” di G.Brassens, tratta da una poesia di Antoine Paul)
Las fugaces
(traducción de “Les Passantes” de G.Brassens, sobre una poesía de Antoine Paul)

Io dedico questa canzone
ad ogni donna pensata come amore
in un attimo di libertà.
A quella conosciuta appena
non c'era tempo e valeva la pena
di perderci un secolo in più.

A quella quasi da immaginare
tanto di fretta l'hai vista passare
dal balcone a un segreto più in là.
E ti piace ricordarne il sorriso
che non ti ha fatto e che tu le hai deciso
in un vuoto di felicità.

Alla compagna di viaggio
i suoi occhi il più bel paesaggio
fan sembrare più corto il cammino
E magari sei l'unico a capirla
e la fai scendere senza seguirla
senza averle sfiorato la mano.

A quelle che sono già prese
e che vivendo delle ore deluse
con un uomo ormai troppo cambiato
ti hanno lasciato, inutile pazzia
vedere il fondo della malinconia
di un avvenire disperato.

Immagini care per qualche istante
sarete presto una folla distante
scavalcate da un ricordo più vicino
per poco che la felicità ritorni
è molto raro che ci si ricordi
degli episodi del cammino.

Ma se la vita smette di aiutarti
è più difficile dimenticarti
di quelle felicità interviste
dei baci che non si è osato dare
delle occasioni lasciate ad aspettare
degli occhi mai più rivisti.

Allora nei momenti di solitudine
quando il rimpianto diventa abitudine,
una maniera di viversi insieme,
si piangono le labbra assenti
di tutte le belle passanti
che non siamo riusciti a trattenere

Dedico esta canción
a cada mujer pensada con amor
en un momento de libertad.
A aquella conocida apenas
no había tiempo pero merecía la pena
perdernos un siglo más.

A aquella casi imaginada
tan apresurada la viste pasar
del balcón a uno secreto más alejado.
Y te gusta recordar la sonrisa
que no te hizo y que tú le has dedicado
en una ausencia de felicidad.

A la compañera de viaje
sus ojos, el más bello paisaje,
hacen parecer más corto el camino.
Y tal vez seas el único en entenderla
y la dejas bajar sin seguirla
sin haberle tocado la mano.

Para aquellas ya tomadas
y que viviendo las horas desilusionadas
con un hombre ya muchas veces cambiado
te han dejado, inútil locura,
ver el fondo de la melancólica
de un futuro desesperado.

Imágenes queridas por unos instantes
que pronto serán una multitud distante
reemplazadas por un recuerdo más cercano.
Por poco que la felicidad retorne
es muy raro que se recuerde
los episodios del camino.

Pero si la vida deja de ayudarte
es muy difícil olvidar
aquella felicidad entrevista
los besos no osados a dar
las ocasiones perdidas esperando
los ojos nunca más vistos.

Ahora en momentos de soledad
cuando el arrepentimiento se convierte en hábito,
una manera de vivir juntos,
se lloran los labios ausentes
de todas las bellas fugaces
que no pudimos retener.

     
     
Les Passantes
Paroles: Antoine Pol.
  Las fugaces
     
Je veux dédier ce poème
A toutes les femmes qu'on aime
Pendant quelques instants secrets
A celles qu'on connait à peine
Qu'un destin différent entraîne
Et qu'on ne retrouve jamais

A celle qu'on voit apparaître
Une seconde à sa fenêtre
Et qui, preste, s'évanouit
Mais dont la svelte silhouette
Est si gracieuse et fluette
Qu'on en demeure épanoui

A la compagne de voyage
Dont les yeux, charmant paysage
Font paraître court le chemin
Qu'on est seul, peut-être, à comprendre
Et qu'on laisse pourtant descendre
Sans avoir effleuré sa main

A celles qui sont déjà prises
Et qui, vivant des heures grises
Près d'un être trop différent
Vous ont, inutile folie,
Laissé voir la mélancolie
D'un avenir désespérant

Chères images aperçues
Espérances d'un jour déçues
Vous serez dans l'oubli demain
Pour peu que le bonheur survienne
Il est rare qu'on se souvienne
Des épisodes du chemin

Mais si l'on a manqué sa vie
On songe avec un peu d'envie
A tous ces bonheurs entrevus
Aux baisers qu'on n'osa pas prendre
Aux cœurs qui doivent vous attendre
Aux yeux qu'on n'a jamais revus

Alors, aux soirs de lassitude
Tout en peuplant sa solitude
Des fantômes du souvenir
On pleure les lêvres absentes
De toutes ces belles passantes
Que l'on n'a pas su retenir
  Yo quiero dedicar este poema
A todas las mujeres que amamos
Durante algunos instantes secretos,
A las que conocemos apenas,
A las que arrastra un destino distinto,
Y que no se vuelven a ver más.

A la que vemos aparecer
Un segundo en su ventana
Y que, rápidamente, se desvanece,
Pero cuya esbelta silueta,
Es tan graciosa y delicada
Que nos quedamos maravillados.

A la compañera de viaje
Cuyos ojos, encantador paisaje,
Hacen parecer corto el camino.
Que somos los únicos en comprenderla
Y que dejamos sin embargo bajar
Sin haber rozado su mano.

A las que ya están comprometidas,
Y que, viviendo horas grises,
Cerca de un ser demasiado diferente,
Nos han dejado, inútil locura,
Ver la melancolía
De un futuro desesperante.

Queridas imágenes vistas,
Esperanzas frustradas de un día,
Mañana estaréis en el olvido.
Con solo un poco de felicidad que tengamos
Es raro que nos acordemos
De los episodios del camino.

Pero si hemos fracasado en la vida,
Pensamos con un poco de ganas
En todas esas felicidades entrevistas,
En los besos que no osamos tomar,
En los corazones que debían esperarnos,
En los ojos que no hemos vuelto a ver.

Entonces, en las noches de hastío,
Poblando nuestra soledad
Con los fantasmas del recuerdo,
Lloramos los labios ausentes
De todas las bellas fugaces
Que no supimos retener.
     
    Traducción francés - "George Brassen en español"