La domenica delle salme
El domingo de los restos mortales
 

Tentò la fuga in tram
verso le sei del mattino
dalla bottiglia di orzata
dove galleggia Milano.

non fu difficile seguirlo.
Il poeta della Baggina(1)
la sua anima accesa
mandava luce di lampadina.

Gli incendiarono il letto
sulla strada di Trento
riuscì a salvarsi dalla sua barba
un pettirosso da combattimento.

I polacchi non morirono subito
e inginocchiati agli ultimi semafori
rifacevano il trucco alle troie di regime
lanciate verso il mare.

I trafficanti di saponette
mettevano pancia verso est
chi si convertiva nel novanta
ne era dispensato nel novantuno.

La scimmia del quarto Reich
ballava la polka sopra il muro
e mentre si arrampicava
le abbiamo visto tutti il culo.

La piramide di Cheope
volle essere ricostruita in quel giorno di festa
masso per masso
schiavo per schiavo
comunista per comunista.

La domenica delle salme
non si udirono fucilate
il gas esilarante
presidiava le strade
la domenica delle salme
si portò via tutti i pensieri
e le regine del "tua culpa"
affollarono i parrucchieri.

Nell'assolata galera patria
il secondo secondino
disse a "Baffi di Sego"(2) che era il primo:
"Si può fare domani sul far del mattino"
e furono inviati messi
fanti cavalli cani ed un somaro
ad annunciare l'amputazione della gamba
di Renato Curcio, il Carbonaro.

Il ministro dei temporali
in un tripudio di tromboni
auspicava democrazia
con la tovaglia sulle mani
e le mani sui coglioni
"Voglio vivere in una città
dove all'ora dell'aperitivo
non ci siano spargimenti di sangue o di detersivo".

A tarda sera
io e il mio illustre cugino De Andrade(3),
eravamo gli ultimi cittadini liberi
di questa famosa città civile
perché avevamo un cannone nel cortile.

La domenica delle salme
nessuno si fece male
tutti a seguire il feretro
del defunto ideale
la domenica delle salme
si sentiva cantare
"Quant'è bella giovinezza
non vogliamo più invecchiare".

Gli ultimi viandanti
si ritirarono nelle catacombe
accesero la televisione e ci guardarono cantare
per una mezz'oretta
poi ci mandarono a cagare.

"Voi che avete cantato sui trampoli
e in ginocchio coi pianoforti a tracolla
vestiti da Pinocchio
voi che avete cantato
per i longobardi e per i centralisti
per l'Amazzonia e per la pecunia
nei palastilisti(4)
e dai padri Maristi
voi avevate voci potenti
lingue allenate a battere il tamburo
voi avevate voci potenti
adatte per il vaffanculo".

La domenica delle salme
gli addetti alla nostalgia
accompagnarono tra i flauti
il cadavere di Utopia
la domenica dalle salme
fu una domenica come tante
il giorno dopo c'erano i segni
di una pace terrificante.

Mentre il cuore d'Italia
da Palermo ad Aosta
si gonfiava in un coro
di vibrante protesta .

Tentó la fuga en tranvía
hacía las seis de la mañana
de la botella de horchata
donde flota Milán.

No fue difícil seguirlo
el poeta de la Baggina(1)
su alma encendida
emitía luz de bombilla.

Le incendiaron su cama
en el camino de Trento
logró salvarse de su barba
un petirrojo de combate.

Los polacos no murieron en seguida
y de rodillas en los últimos semáforos
recomponían el maquillaje a las rameras del régimen
lanzadas hacia el mar.

Los traficantes de jaboncitos
dirigían sus panzas hacia el este
quien se convertía en el noventa
no era dispensado en el noventa y uno.

La mona del cuarto Reich
bailaba la polca sobre el muro
y mientras trepaba
le vimos todos el culo.

La pirámide de Keops
quiso ser reconstruida en aquel día de fiesta
piedra a piedra
esclavo a esclavo
comunista a comunista.

El domingo de los restos mortales
no se escucharon disparos
el gas exultante
presidía las calles
El domingo de los restos mortales
se llevó consigo todos los pensamientos
y las reinas del "tua culpa"
abarrotaron las peluquerías.

En la soleada cárcel patria
el segundo carcelero
dijo a "Baffi di Sego "(2) que era el primero:
"se puede hacer mañana al amanecer"
y se enviaron mensajeros
infantes, caballos, perros y un borrico
para anunciar la amputación de la pierna
de Renato Curcio, el Carbonero.

El ministro de los temporales
en un repicar de trombones
pregonaba democracia
con el mantel en las manos
y las manos en los cojones:
"Quiero vivir en una ciudad
donde a la hora del aperitivo
no haya derramamientos de sangre o de detergente".

Ya bien entrada la noche
yo y mi ilustre primo De Andrade(3)
éramos los últimos ciudadanos libres
de esta famosa ciudad civil
porque teníamos un cañón en el patio.

El domingo de los restos mortales
nadie se hizo daño
todos a seguir el féretro
del difunto ideal
El domingo de los restos mortales
se escuchaba cantar:
"Qué bella es la juventud
no queremos envejecer jamás".

Los últimos viandantes
se retiraron a las catacumbas
encendieron la televisión y nos miraron cantar
durante una media horita
después nos mandaron a tomar por culo.

"Vosotros que habéis cantado sobre trampolines
y de rodillas, con los pianos en bandolera
disfrazados de Pinocho
vosotros que habéis cantado
por los longobardos y por los centralistas
por el Amazonas y por la pecunia
en grandes escenarios(4)
y en los Padres Maristas
vosotros que tenéis voces potentes
lenguas entrenadas para haceros escuchar
vosotros teníais voces potentes
apropiadas para el 'iros a tomar por culo'".

El domingo de los restos mortales
los adeptos a la nostalgia
acompañaron entre las flautas
el cadáver de la Utopía
El domingo de los restos mortales
fue un domingo como tantos
al día siguiente había señales
de una paz terrorífica.

Mientras el corazón de Italia
desde Palermo hasta Aosta
se inflaba en un coro
de vibrante protesta.

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(1)Baggina: così viene chiamata a Milano la Casa di (2)Riposo per anziani "Pio Albergo Trivulzio"
Baffi di Sego: gendarme austriaco in una satira di Giuseppe Giusti.
(3)De Andrade: vedi "Serafino Ponte Grande" di Oswald De Andrade.
(4)Palastilisti: riferimento al Pala trussardi di Milano, che prende appunto il nome da uno stilista.
  (1)Baggina: así se llama en Milán a la casa de reposo para ancianos "Pio Albergo Trivulzio".
(2)Baffi di Sego: gendarme austriaco en una sátira de Giuseppe Giusti.
(3)De Andrade: ver "Serafino Ponte Grande" de Oswald De Andrade (poeta brasileño).
(4)Palastilisti: hace referencia al Pala Trussadi de Milán, que toma el nombre de un diseñador de moda.
 
       
Canción publicada en el disco "Le nuvole (1990)"
Traducción www.viadelcampo.com
       

En esta canción, en tono duro, sarcástico y de denuncia, se nos presenta un retrato de Italia y del mundo occidental en general, a finales de los años ochenta tras la caída del muro de Berlín.  Es el momento en que definitivamente han caído las utopías, las esperanzas de lograr una sociedad más solidaria. Con una serie de imágenes, muchas veces metafóricas, Fabrizio en un tono casi apocalíptico y desilusionado nos presenta una sociedad occidental terroríficamente capitalista, insolidaria, descerebrada, oligárquica , irresponsable, violenta, esclavizadora y banal. La instrumentación de la canción es parca (guitarra, violín y kazoo) con el objeto de resaltar aún más el texto.

"La domenica delle salme" es una de las canciones más políticas de De André, llena de referencias no fácilmente discernibles.
La segunda estrofa, el poeta de la Baggina, se refiere a un residente de la casa de retiro de Milán que fue descubierto muerto en circunstancias misteriosas.
La tercera estrofa puede referirse a una serie de asesinatos por un neonazi que se etiquetó a sí mismo como Ludwig.
La cuerta estrofa se refiere a los refugiados polacos que llegaron a Italia después de la caída de la Unión Soviética y que trabajaban en las calles limpiando las ventanas de los automóviles (es decir, rehaciendo el maquillaje de los capitalistas que se dirigían a la playa).
La quinta estrofa se refiere a los empresarios que buscan sacar provecho de la apertura de los países de la antigua Unión Soviética.
La sexta se refiere al neonazismo que posteriormente levantó la cabeza.
La séptima puede referirse a la necesidad de otro símbolo visible para los miembros de la izquierda y su derecho a utilizarlo para cerrar filas tras la caída del Muro de Berlín en 1989.
El octavo verso representa un estado que controla a su gente no con armas, sino con una falsa sensación de felicidad.
Más adelante en la canción se habla de Renato Curcio, uno de los fundadores del grupo radical Brigadas Rojas al que le define como"carbonaro", un miembro de la Carbonería, sociedades revolucionarias secretas d el siglo XIX en Italia. A Curcio no le amputaron la pierna en la vida real; esa referencia es sobre un evento en una producción de televisión de 1968 de una novela autobiográfica de 1832, My Prisons, de Sylvio Pellico. La amputación se realizó sin anestesia tras la cual el amputado le dio al cirujano una rosa.
Hay una referencia al poeta brasileño Oswald De Andrade, cuya obra De André admiraba por su anticonformismo y su sentido de la ironía y el sarcasmo. Se hace referencia al pasado distante (los lombardos), a un instituto religioso católico (Sociedad de los Maristas), a la muerte del comunismo y el anarquismo ("cadáveres de la utopía"), e incluso a la tribu de De André, cantantes / cantautores, que algunos de ellos son definidos como oportunistas, cuyas poderosas voces han perdido su relevancia y cuyo mensaje se ha convertido en un simple "a tomar por culo".
En resumen, esta canción es un pastiche rico y mordaz de imágenes que recrean la imagen de una Italia como una tragedia ridícula donde un golpe de estado del capitalismo ha resultado en una "paz aterradora". Tenga en cuenta también cómo el título es un giro truculento del Domingo de Ramos (La domenica delle palme), la celebración religiosa cristian que implica una procesión de los fieles llevando palmas. Uno puede imaginar en su lugar una procesión de los antiguos enemigos del capitalismo llevando los cadáveres de sus hermanos vencidos, pero listos para protestar nuevamente.

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Aquí hay un ejemplo de cómo el mundo de la música también puede expresar fuertes motivaciones morales y políticas. En el albúm "Le nuvole", 1990, que los críticos consideran por unanimidad una obra maestra de la composición moderna, Fabrizio De André ha incluido (entre muchas otras invenciones verbales y musicales) una canción, escrita en colaboración con 'el etnomusicólogo Mauro Pagani, contra el colapso de la Italia contemporánea (o, tal vez, de lo que podría ser Italia en un futuro inmediato).

El texto tiene su propio valor específico, que también se puede captar independientemente del acompañamiento instrumental [...]. Recordemos, sin embargo, que la canción se limita a unos pocos elementos esenciales: guitarra, violín y "kazoo" (un pequeño tubo en el que la membrana vibra emitiendo un sonido áspero, una herramienta de "pobre", que se utiliza en los rituales mágicos de África occidental y muy extendido en el sur de los Estados Unidos, y más tarde adoptada por músicos de jazz y cantantes populares).

La canción  termina con un zumbar de langosta lo cual ha sido interpretado de dos formas diferentes: metáfora de una sociedad que persevera en su irresponsabilidad o como una forma de expresar que cualquier protesta se reduce a un inútil y monótono zumbido de fondo al que nadie echa cuentas.

Después de una invocación inicial (vv 1-12), que nos presenta un hombre huyendo de un amanecer milanés espectral, el texto se extiende a través de tres segmentos de longitud desigual (vv. 13-29, 38-58, 67-83), intercalados con un triple coro de ocho versos (vv 30-37, 59-66, 84-91 el primer verso de cada uno es siempre el misma) y se sella por un cuarteto de cierre (vv 92-95.), que recuerda vagamente la clásica despedida de la canción de Petrarca.

Dentro de estos ocho segmentos generales, las exploraciones narrativas se suceden a intervalos de cuatro líneas (vv 1-4, 5-8, 9-12, etc.), dos bloques narrativos (vv 25-29 y 42-45) y el segmento final vv 67-83. Estas aclaraciones parecen necesarias para comprender mejor el significado del poema, del todo privado de signos de puntucación (solo se marcan la parte discursiva de los vv. 41, 51-53, 65-66, 72-83).

Para una mayor definición de los aspectos formales del texto, también se debe enfatizar el uso de la rima o, más frecuentemente, de la asonancia, típica de las composiciones destinadas a ser musicadas. De André argumentó en una entrevista que el uso de la rima surge de la necesidad de crear una unidad armoniosa en los versos, un efecto de sonido independiente del creado por la melodía y la canción. Esto es especialmente importante cuando se quiere enfatizar (como en este caso) el contenido: la rima asonante, de hecho, sirve para asegurar que las líneas se mantienen mejor grabadas en la memoria.

Por lo tanto, el texto nos presenta, en una acumulación de aparente inconsistencia, el escenario oscuro de un colapso inminente; el mismo título, que distorsiona el nombre de una festividad del cristianismo, es indicativo de la sensación de abandono, corrupción y muerte que ahoga a la realidad. En lugar de ser el día tradicional de descanso, de despreocupaciones, el domingo celebra aquí los momentos de una crisis irreversible, la ruptura definitiva de los cuerpos de las víctimas y los funerales - paradójicamente dulces (cf .. flautas de v. 86) -, los ideales utópicos de una sociedad perfecta y feliz.

Las referencias no siempre descifrables con total seguridad, aparecen inmersas en una calma siniestra y de alucinaciones, en un caos metropolitano de multitudes alocadas (en la música grabada también se escucha en el fondo, en vv. 59-66, el sonido estridente de una sirena): el colapso de las ideologías, la muerte de los refugiados, la loca alegría de los que todavía se engañan a sí mismos, la retórica de los discursos políticos, los jadeos en defensa de la individual extrema en la víspera de una catástrofe (vv 55-58), la disolución de los mitos antes de una paz terrorífica (v. 91) que normalizará todo.

El sentido de la rendición colectiva se expresa en un lenguaje que va desde la citas menciondas (vv 41, 65-66) hasta la expresión difamatoria (vv 15, 24, 50, 71, 83). El tono predominante es el del sarcasmo duro y de la amarga queja, únicas armas restantes de aquellos que sólo pueden ser testigos del inmenso naufragio de nuestra llamada civilización, que procedió a anular cualquier voz disidente y así poder liberarse de cualquier forma/fuerza de antagonismo.

Sin embargo, nos parece que el texto también expresa una convicción positiva. Si todavía hay una conciencia civil y si todavía se logra sentir enfado e indignación, uno no se debe encerrar en las catacumbas (vv 68). Es verdad, tal vez ya no sea posible cambiar el mundo, como se pretendía hacer en las décadas tumultuosas que acababan de pasar; pero al menos evitemos pensar solo en nuestros propios asuntos, porque el ejercicio de la ironía feroz puede ser el antídoto más efectivo contra la miseria desenfrenada y la arrogante hipocresía del poder ". [Paolo Briganti - Walter Spaggiari, Poesia y C., pp. 396-400]

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"Era todo lo que tenía dentro, y sentí que tenía que decirlo. Es una canción un poco irregular, porque escribimos la música más tarde, la "cosimos" sobre el texto, y se siente. La escribí de una manera bastante culta para diferenciarla de la forma en que escribí 'Don Raffae'. Sciascia dijo que la canción, para ser útil, debe ser escrita por un hombre de cultura que sabe, sin embargo, expresarse de manera popular. Pero el disco parecía un poco 'frágil', y sentí la necesidad de comprometerme, y lo hice. Hay muchas referencias literarias. También quería mostrar un poco de cultura, por eso tal vez algunos identificarán a Oswald De Andrade. Pero no fue algo premeditado, porque en realidad me vino espontáneamente: ya sabes, mucho depende de la 'ropa que usas' cuando escribes. Te pones en la piel de Don Vito Cacace y obtienes a Don Raffaè, te pones en la piel de los que quieren hacer poesía y viene La domenica delle Salme. En cuanto a la referencia a Baggina, no es la primera vez que pronostico algo en mis canciones.

La referencia a Curcio es precisa. Dije simplemente que no se podía enteder porque se podían ver a personas con múltiples asesinatos a su espalda paseando por nuestras calles y nuestras plazas, incluyendo la Piazza Fontana, y precisamente Renato Curcio (fundador de las Brigadas Rojas), que nunca había matado a nadie, estuviera en prisión sentenciado a más de mil años y nadie se ocupara de ayudarle para salir de prisión. Yo diría que sólo por el hecho de no haberse arrepentido no se benefició de la nueva ley. Por supuesto, Curcio no es parte de mi mundo moral ... La referencia a la 'amputación de la pierna' quería que fuese una referencia a las condiciones sanitarias de nuestras prisiones". [En Doriano Fasoli, Fabrizio De André. Passaggi di tempo, pp. 68-69]

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P: ¿Por qué la escribiste?
R. Queríamos expresar nuestra decepción con la democracia que se estaba volviendo cada vez menos democrática. La democracia real nunca ha existido, pero al menos uno podría esperar que resistiría como una democracia formal y en su lugar se está descubriendo que es una oligarquía. Todos lo sabíamos, pero nadie se atrevía o se ocupada de decirlo. Es una canción desesperada de personas que creían que podían vivir al menos en una democracia y se dieron cuenta de que esta democracia ya no existía.
D. Por lo tanto, es una acusación.
R. Sin duda, y también está en contra de nosotros. Hay una diatriba contra los cantautores que tenían una voz poderosa para decir 'iros a tomar por culo', y en su lugar no lo hicieron a su debido tiempo. Creo que de alguna manera la canción puede afectar la conciencia social, al menos en el nivel epidérmico; noto que hay muchas personas que vienen al camerino al final de cada espectáculo y me dicen: "Crecimos con tus canciones e hicimos crecer a nuestros hijos con tus canciones". Y no sé en qué medida es algo bueno. Creo que, hasta cierto punto, las canciones pueden guiar a las personas a pensar de cierta manera y comportarse de manera acorde.
[Entrevista de Luciano Lanza (1993). Ora in Signora Libertà, Signorina Anarchia, p. 17]

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Es el retrato de diferentes aspectos de Italia y de Occidente en general a finales de los años ochenta. Una vez más De André hace inconscientemente la parte de profeta con la guitarra, citando al principio, la Baggina, es decir, la casa de reposo para ancianos Pio Albergo Trivulzio en Milán, que en poco tiempo se convertirá en famosa; a partir de ahí se iniciará la primera denuncia por corrupción de Tangentopoli. Luego pasamos a los semáforos, ocupados por inmigrantes polacos con sus limpia cristales, sus mercadeos y sus tráficos de prostitución, para llegar a los contrabandistas de jabones.

Poco después, vemos "la mona del cuarto Reich" que simboliza el preocupante resurgimiento de los movimientos neonazis en Alemania y un poco en toda Europa; y finalmente la pirámide de Keops, un monumento tan imponente como inútil, reconstruido hoy como "esclavo a esclavo / comunista a comunista".

Una mirada está reservada para una página que todavía sangra en el pasado reciente italiano: el terrorismo. Renato Curcio, el líder histórico de las Brigadas Rojas, es retratado como un Carbonaro, un preso político todavía en prisión, a pesar de que nunca ha matado a nadie, por no querer negar su pasado. La referencia a Piero Maroncelli a través de la amputación de la pierna muestra el ajuste de cuentas en el siglo pasado, como para decir que las condiciones sanitarias en Italia, y en particular en las prisiones, no han mejorado mucho.

En la canción, también hay espacio para criticar a algunos colegas, que cantan o escriben canciones y que cambian constantemente de caballo según el tema más de moda: "vosotros que habéis cantado / para los longobardos y para los centralistas / para el Amazonas y por la pecunia".

Entre esta multitud de personajes pasan, casi invisibles, los trabajadores de la nostalgia, incluido "el cadáver de la utopía": utopía de la libertad, utopía de la anarquía, que creció en el 68 y murió en medio de la ciudad moderna y civil, donde aquellos que quieren permanecer libres solo pueden permanecer allí si tienen un cañón en el patio. [Matteo Borsani - Luca Maciacchini, Anima salva, p. 147-148]

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Un durísimo discurso sobre la falsa paz social alcanzada inmediatamente después de la caída del Muro de Berlín [...]. En la canción, Fabrizio expresa uno de sus puntos de vista citando la Baggina, como se le llama en Milán a la casa de reposo para ancianos Pio Albergo Trivulzio. Dos años más tarde, a partir de ahí, explota el caso de Tangentopoli que habría afectado a los viejos partidos.

¿Por qué la mona del Cuarto Reich bailando sobre el muro? "Estoy muy preocupado, en Alemania del Este se han producido violaciónes de tumbas judías", a continuación, se explica el autor, "y es algo que se está extendiendo por toda Europa, me parece un resurgimiento nazi". Entre lo épico y lo lírico está también la pirámide de Keops: "Un monumento que es aberrante e inútil, diría berlusconiano (en referencia a lidre político Silvio Berlusconi".

En el famoso "y se enviaron mensajeros / infantes, caballos, perros y un borrico / para anunciar la amputación de la pierna / de Renato Curcio, el Carbonero" ... dice De André: "Curcio no se ha arrepentido, no se ha aprovechado de esta regulación no moral; veo a muchas personas andar por la calle con muchos asesinatos sobre sus espaldas ... Curcio no ha matado a nadie. Por otro lado no me gustaría que sucediera lo que le pasó a Piero Maroncelli en una prisión austríaca. También porque quiero hacer hincapié en el aspecto sanitario de las prisiones italianas!".

¿De quién es la culpa? De André se compromote, no tiene ciertamente nada que ver con los cantautores que cantaron "sobre trampolines y de rodillas / con los pianos en bandolera / disfrazados de Pinocho / vosotros que habéis cantado / para los longobardos y para los centralistas / por el Amazonas y por la pecunia / en grandes escenarios". Estos fueron los años del reaganismo, del hedonismo y, en Italia, del craxismo. En el Palatrussardi, algunos socialistas intervinieron en todos los grandes conciertos en compañía de "muñecas bendadas en rojo". [Alfredo Franchini, Uomini e donne di Fabrizio De André, pp. 55-56]

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"La domenica delle salme" es un gran fresco al estilo Bruegel: en ella al final de la historia se desenmascara el significado oculto que en este caso es: las muchas mentiras que usan los poderes para ocultar la avaricia obscena de sus acciones.

De André ve todo, que no se pierde ni uno de ellos: "los traficantes de jabón dirigen sus panzas al Este ", "la mona del Cuarto Reich que baila la polka por encima del muro", "el ministro de los temporales / en un repicar de trombones / pregonaba democracia / con el mantel en las manos / y las manos en los cojones".

El "final de la historia" es también el momento en el que "La pirámide de Keops / quiso ser reconstruida en aquel día de fiesta / piedra a piedra / esclavo a esclavo / comunista a comunista".

La no rebelión: "El domingo de los restos mortales / no se escucharon disparos / el gas exultante / presidía las calles / El domingo de los restos mortales / se llevó consigo todos los pensamientos / y las reinas del "tua culpa" / abarrotaron las peluquerías". Y luego, para ser libre, solo se tiene "un cañón en el patio".

Parece intuirse que en esta humanidad del post-genocidio, la carta del Loco del Tarot, los ojos al cielo y un pie ya en el abismo simbolizan la irresponsabilidad de los que, acompañando el cadáver "Utopía", cantan "Qué bella es la juventud / no queremos envejecer jamás".

Y entre los responsables de este "ritmo alarmante", los mismos cantautores, "Vosotros que habéis cantado sobre trampolines / y de rodillas, con los pianos en bandolera / disfrazados de Pinocho / vosotros que habéis cantado / por los longobardos y por los centralistas / por el Amazonas y por la pecunia / en grandes escenarios / y en los Padres Maristas / vosotros que tenéis voces potentes / lenguas entrenadas para haceros escuchar
vosotros teníais voces potentes / apropiadas para el 'iros a tomar por culo'". Cómo no ver, como si se tratara de un viejo documental, las imágenes de quienes, en las últimas décadas, ganaron más aplausos (con el correspondiente aumento en la cuenta bancaria), recitando solidaridad con saludos con el puño cerrado y hoy, con los aplausos solo saben ampliar su billetera.

Pero a pesar de esta ceguera social, las nubes "van / vienen" y nos hablan como un símbolo arcaico de un incesante devenir sobre el cual el hombre no tiene poder excepto para aprender a "mirar" incluso con la luz alterada de un cielo oscurecido. Y eso es lo que Fabrizio De André hace con Anime salve (1996), su producción más reciente, que sigue dando voz, y por lo tanto un poco de dignidad, a aquellos que entre/bajo las nubes viven bajo los chaparrones del poder y de la vida. [Romano Giuffrida y Bruno Bigoni, en Fabrizio De André. Accordi eretici, pp. 60-61]

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