Este viaje por el mediterráneo, se inicia en Grecia, más concretamente en Tracia, a través del "aria para gaida sola", interpretada por un grupo musical tracio, dirigido por la musicóloga griega Domna Samiou. La gaida es un instrumento pastoril de procedencia búlgaro-macedónica, parecido a la gaita.

Agradecimiento

 
Crêuza de mä
Linde del mar
(Letra en ligur, dialecto genovés)    

Umbre de muri muri de mainé
dunde ne vegnì duve l'è ch'ané
da 'n scitu duve a l'ûn-a a se mustra nûa
e a neutte a n'à puntou u cutellu ä gua
e a muntä l'àse gh'é restou Diu
u Diàu l'é in çë e u s'è gh'è faetu u nìu.

Ne sciurtìmmu da u mä pe sciugà e osse da u Dria
e a funtan-a di cumbi 'nta cä de pria
E 'nt'a cä de pria chi ghe saià
int'à cä du Dria che u nu l'è mainà
gente de Lûgan facce de mandillä
qui che du luassu preferiscian l'ä
figge de famiggia udù de bun
che ti peu ammiàle senza u gundun.

E a 'ste panse veue cose che daià
cose da beive, cose da mangiä
frittûa de pigneu giancu de Purtufin
çervelle de bae 'nt'u meximu vin
lasagne da fiddià ai quattru tucchi
paciûgu in aegruduse de lévre de cuppi.

E 'nt'a barca du vin ghe naveghiemu 'nsc'i scheuggi
emigranti du rìe cu'i cioi 'nt'i euggi
finché u matin crescià da puéilu rechéugge
frè di ganeuffeni e dè figge
bacan d'a corda marsa d'aegua e de sä
che a ne liga e a ne porta 'nte 'na creuza de mä

Sombras de rostros, rostros de marineros
de dónde venís, a dónde vais 
de un lugar donde la luna se muestra desnuda 
y la noche nos ha apuntado el cuchillo a la garganta
y a montar el borrico se ha quedado Dios
el diablo está en el cielo y allí ha construido su nido.

Salimos del mar para secarnos los huesos donde el Andrea (2)
en la fuente de los palomos, en la casa de piedra.
Y en la casa de piedra quién habrá
en la casa del Andrea que no sea marinero
gente de Lugano (3), caras de carteristas
esos que de la lubina (4) prefieren la aleta,
muchachas de familia, olor de bueno 
a las que puedes mirar sin condón (5).

Y a estas panzas vacías qué les dará
cosas de beber, cosas de comer
fritura de chanquetes , blanco de Portofino
sesos de cordero al mismo vino
lasañas para cortar a las cuatro salsas
"pasticcio" agridulce de liebre de tejas (gato).

Y en la barca del vino navegaremos sobre los escollos
emigrantes de la risa, con clavos en los ojos
hasta que la mañana crezca y se pueda retomar
hermana de los claveles y de las muchachas
dueña de la cuerda podrida de agua y sal 
que nos ata y nos lleva a una linde de mar.

     
* Creuza: qui impropriamente tradotto: mulattiera. In realtà la creuza è nel genovesato una strada suburbana che scorre fra due muri che solitamente determinano i confini di proprietà

** Lévre de cuppi: gatto
     
    (Traducción José Antonio)
     
Canción publicada en el disco "Crêuza de mä (1984)"
     


Agradecimiento
 

(1) En genovés "Creuza", que en el área de Génova indica un camino suburbano que corre entre dos muros que, generalmente ,determinan los confines de dos propiedades.

(2) En referencia a los mesones de la liguria de antaño.

(3)  Lugano, ciudad de alto nivel, situada en el norte de Italia al pie del lago del mismo nombre. Fabrizio usa el nombre de esta ciudad para referirse a gente acaudalada, en contraste con los pescadores de la canción, gente mísera desde el punto de vista material.

(4)  Lubina: Pez alargado de escamas muy grandes, color verdoso o grisáceo en el dorso y plateado en el vientre, con dos aletas dorsales muy diferenciadas, muy voraz (de ahí el nombre de lobo o lubina). Presenta una carne excelente. Preferir la aleta a la carne de la lubina es no entender nada de la mar.

(5) Pues no te contagiarán una enfermedad venérea.

En una noche de fuerte temporal (en el cielo el diablo ha construido su nido), un grupo de  pescadores, abandona su barca (borrico) por unas horas y van al mesón del Andrea para beber y comer cosas buenas. Allí verán a gente acomodada de tierra adentro (de Lugano), gente extraña y poco fiable a los ojos de un marinero (carteristas) y muchachas "de bien" de las de mirar y no tocar (las puedes mirar sin condón). Transcurren la noche entre risas (emigrantes de la risa) , bebiendo, comiendo  y despreocupados e inconscientes de las fatigas diarias (con clavos en los ojos). Con la llegada del nuevo día, las calles de Génova se perfumarán de flores (claveles) y  muchachas, pero el destino de estos marineros ligures  será el de siempre, un eterno adentrarse nuevamente en el reino de Neptuno,  como tirados por una cuerda que los guía por un camino (creuza) del mar, camino de fortuna y muerte como el de nuestras vidas. Fabrizio usa términos de tierra firme y los aplica al mar: a borrico le da el significado de barca, a creuza (linde) le da el significado de camino sobre la mar (estela en el mar).

Canción bella y difícil, interpretadas por algunos, como una metáfora de la vida como viaje; los marineros representarían a toda la humanidad y la pregunta clave, subyacente en toda la canción sería: ¿De dónde venimos y a dónde vamos?", pregunta sobre el sentido último de la vida; tras XXV siglos de filosofía, seguimos sin tener una respuesta definitiva y es por ello que los marineros-hombres, continuamos buscando la respuesta entre los "escollos" de la existencia, bebiendo para olvidar nuestro incierto destino, riendo para exorcizar la inevitable muerte, pero siempre, esperanzados como la mañana, principio de renovación continua, y atados, como cordón umbilical, a la cuerda de nuestras vidas, para seguir recorriendo nuestro camino, nuestra linde o, como diría Antonio Machado, nuestra estela en el mar.

En el tramo final de la canción, se oyen sonidos y voces de los vendedores del castizo mercado del pescado de la plaza Cavour de Génova.

José Antonio

 

"Crêuza de mä", cantado íntegramente en dialecto genovés, es un proyecto de cooperación artística con Mauro Pagani, compositor, arreglista, multi-instrumentista, que De André había conocido durante la época de la PFM.

De André empezó a pensar en "Crêuza de mä" después de más de veinte años en el mundo de la música cosechando un éxito más allá de lo habitual para un cantautor italiano con los canciones apócrifas de "La Buona Novella" y con la antología "Spoon River" de Edgar Lee Masters en el disco "Non al denaro, non all'amore ne al cielo", pasando por los sabores herméticos del "Volume 8" en colaboración con Francesco de Gregori, y los colores mediterráneos de "L'Indiano", inspirados en la experiencia de su secuestro junto a Dori Ghezzi. "Crêuza De Mä" es, por lo tanto, el punto de llegada de un viaje artístico de gran profundidad, una fina destilación de treinta años de reflexión, humor, poesía e investigación compositiva. Es una obra de sonido rico y dialéctica perturbadora, de hecho, uno de los pilares de la música del mundo entonces naciente, con cuatro años de antelación a la "Passion" de Peter Gabriel y dos años antes del "Graceland" de Paul Simon. El disco difiere mucho de la simplicidad del sonido de sus primeros trabajos, muy influidos por Leonard Cohen y George Brassens al adoptar muchas de sus canciones forma de "Balada" para guitarra y voz, y de la sofisticación técnica del rock progresivo que caracteriza los registros de mediados de los 70. "Creuza De Mä" usa una miríada de instrumentos de las tradiciones populares mediterráneas, norteafricanas, balcánicas y de Medio Oriente. Ya en la fase de composición, el uso de estos instrumentos "étnicos" condiciona decisivamente la elaboración del material.

La decisión de escribir los textos en el idioma nativo de De André, el genovés, llega muy tarde en la gestación del disco, justo antes de las grabaciones definitivas. Hasta entonces, el proyecto incluía textos escritos en un idioma inventado o, como decía De André, un "árabe macarrónico". Este detalle, así como dar una idea de la voluntad de la invención y la experimentación que acompañó a la gestación del álbum, nos proporciona una pista importante para identificar la simbología que se encuentra detrás de la elección de un lenguaje "otro" respecto al público potencial, incapaz en la mayoría de los casos entender las letras de las canciones. La elección responde primero a consideraciones de lingüística pura: el genovés es un lenguaje más adecuado para la poesía italiana en la música, porque es muy rico en palabras truncadas. Además, el italiano es un idioma "noble" por nacimiento, en el cual el estilo "bajo" siempre se dedica a lo grotesco y la farsa; por el contrario, el dialecto conserva su propia caracterización popular sin volverse automáticamente cómico, lo que lo convierte en el lenguaje más apropiado para hablar de la vida del "pueblo llano " tan querido por De André. Añada a esto la consideración adicional de que el genovés es un lenguaje muy rico en fonemas y palabras árabes, que se adapta muy bien a la atmósfera musical del disco. El genovés de "Crêuza de mä" es mucho más que el dialecto particular de un área particular de Italia: es más bien un nivel simbólico, un lenguaje popular universal, especialmente el idioma del viaje y la pobreza, de esa lengua de la marginación y rebelíón que De André buscó desde el comienzo de su carrera.

De igual forma, la Génova de "Crêuza de mä" se carga con múltiples significados simbólicos, y manteniendo al mismo tiempo sus propias peculiaridades geográficas y culturales, se convierte en un núcleo rico semántico: Génova es cada lugar, cada hogar y cada destino: un verdadero "ombligo del mundo". Las historias particulares que tienen lugar aquí adquieren una importancia universal: las prostitutas de "A Dumenega" caminan por las calles de cada ciudad y detrás de cada rincón de cada país hay un "Pittima".

La canción principal se abre con los ruidos del mercado caótico de Génova al que pronto se une un solo de gaida, una especie de gaita utilizada entre los pastores de Tracia. Tan pronto como la canción se desarrolla en la melodía simple, cualquier duda dejada por el oyente con respecto a las elecciones lingüísticas de De André se disipa. En "su" genovés, la voz de De André se vuelve aún más rica, más expresiva que nunca, y los obstáculos que el dialecto representa para una comprensión inmediata son en realidad fuentes de infinitas sugerencias sonoras. Quién no conoce el lenguaje de "Crêuza de mä" está, paradójicamente, en una mejor posición para comprender plenamente la riqueza de la obra respecto a aquellos que pueden entender "sobre la marcha" el significado de las palabras. La brecha entre el significado y la importancia que significa la atención del oyente se centrará principalmente en el sonido, lo que permite escuchar de forma no condicionada los mecanismos psicológicos de las expectativas con respecto a la narrativa.

"Crêuza de mä" habla del retorno a casa de los marineros después de la pesca y de la carga de resignación de los obligados - como los marineros, como Ulises - a un viaje sin fin, un viaje/condena, donde las paradas son una fuente de frustración y oportunidades para emborracharse ("Y en la barca del vino navegaremos sobre los escollos
emigrantes de la risa, con clavos en los ojos / hasta que la mañana crezca y se pueda retomar / hermana de los claveles y de las muchachas / dueña de la cuerda podrida de agua y sal  / que nos ata y nos lleva a una linde de mar"). La canción puede evocar olores y aromas de la cocina de Liguria ( "fritura de chanquetes , blanco de Portofino / sesos de cordero al mismo vino / lasañas para cortar a las cuatro salsas / "pasticcio" agridulce de liebre de tejas") o incluso provocar destellos de un "Oriente lejano y misterioso" ( "Sombras de rostros, rostros de marineros / de dónde venís, a dónde vais / de un lugar donde la luna se muestra desnuda / y la noche nos ha apuntado el cuchillo a la garganta / y a montar el borrico se ha quedado Dios / el diablo está en el cielo y allí ha construido su nido").

"Jamin-A" es quizás la más bella oda a una prostituta que se ha escrito jamás: una perfecta continuación de las historias de "Via del Campo" y "Bocca di Rosa", pero aquí la historia pierde toda polémica o iconografía. Gracias a la adopción del genovés, De André no teme la censura y se enfrenta a la música con explícita, cruda, irreverente sensualidad acerca del irresistible cuerpo de Jamin-A, la protagonista con su "lengua ardiente " - lengua de fuego - y "nudo de tus piernas ", encadenando al oyente en un vórtice de sugerencias eróticas y sonoras. La estructura armónica de la pieza está confiada al laud y bouzouki, instrumentos de cuerda de la tradición árabe y griega.

"Sidun", el canto de un padre ante la visión de su hijo aplastado por un tanque, es a la vez uno de los vértices de la expresión poética De André y uno de los resultados más grandes musicales de la carrera del cantautor genovés. "Sinàn Capudàn Pashà" es la (verdadera) historia de un marino genovés que fue capturado por los turcos y se convirtió en pachá por haber salvado la nave del sultán del naufragio. El coro, una adaptación de una canción de marineros difundida por la zona Tirreno, es un pequeño disparate con la ambición como simbolismo metafísico ("hay un pez redondo / que cuando la cosa se pone fea / se va al fondo / en medio del mar / hay un pez pelota / que cuando la cosa mejora / sube y flota). Además el mismo estribillo se convierte en una apología del "hacerse a uno mismo" en clave de comedia oscura y surrealista ('la desgracia es una polla / que vuela en torno al trasero más cercano.... un buitre que vuela por el culo del idiota"). También hay espacio para una foto de la nueva obsesión universal por el dinero ("Y dile a quien me llama renegado / que a todas las riquezas, a la plata y al oro / Sinán les concedió brillar al sol / blasfemando por Mahoma al puesto del Señor").

Las siguientes dos canciones muestran la narración y la atmósfera en la antigua Génova y dan plena voz a las figuras de personas marginadas. El "Pittima" o el cobrador de deudas de terceros, se queja de su condición precaria y peligrosa, reclamando con orgullo la "respetabilidad" de su pequeño negocio. En "A Dumenega" sobre prostitutas genovesas, relegados al gueto para toda la semana, de permiso el domingo, paseando por la ciudad como grandes damas, despreciadas por la multitud hipócrita de clientes habituales de los burdeles de la ciudad. También se debe recordar que en la antigüedad los ingresos de los burdeles fueron confiscados por el municipio de Génova, que cubría casi por completo los costos de mantenimiento del puerto.

La última pista, "D'ä mê riva", es una "oda de desprendimiento", el melancólico pensamiento del marinero que una vez más saluda a sus compañeros que permanecen en la orilla y que se convierten en un mero perfil lejano a contrluz.

http://www.ondarock.it/pietremiliari_ita/deandre_creuza.htm

 
Versiones de la canción:
     - Crêuza de mä (1984)  (Estudio)
     - Concerti (1991)
     - In Concerto (1999)